Eres dulce, amargo, salado, ácido, portas todos los sabores. Dulce como la luna, sí, así son tus besos. Amargo como el café, al igual que tus ojos, tan indiferentes y de un simple color marrón. Salado como el mar, siempre en movimiento y fresco. Ácido como el pica-pica, tienes esa chispa. Tienes eso, eres... tutti-sabori.
Y sí, estoy deseando comerte.
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15 febrero, 2011
08 febrero, 2011
"...aquellos lejanos recuerdos que apenas le dejan dormir."
Se revuelve entre las sábanas. Confuso, buscando algo. Es noche cerrada, la luna ilumina la habitación llena de emociones convertidas en recuerdos. Todo sigue igual, la cómoda, donde solían estar sus llaves, la ropa lista para el día siguiente, las fotografías, recuerdos perdidos, conservados en papel, segundos de felicidad. Ella y su sonrisa blanca, su mirada cristalina, premitiendome explorar su interior.
Y entonces se da cuenta. ¡Qué tonto fue al dejarla marchar!
El sueño se apodera de él, sus párpados caen como si de dos plumas se tratasen. Y vuelve, vuelve a encontrarse perdido entre sus sueños, aquellos lejanos recuerdos que apenas le dejan dormir.
Y entonces se da cuenta. ¡Qué tonto fue al dejarla marchar!
El sueño se apodera de él, sus párpados caen como si de dos plumas se tratasen. Y vuelve, vuelve a encontrarse perdido entre sus sueños, aquellos lejanos recuerdos que apenas le dejan dormir.
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31 enero, 2011
El dolor del beso
Caía lentamente en el vacío, confusa y sin ser consciente de mi situación. Mi cuerpo, ligero como una pluma, descendía planeando suavemente. Poco a poco mi situación cambiaba, ya no caía tumbada, sino de pie.
Gracias a los calcetines que portaba, no sentí el frío que emitía el suelo.
La sala no tenía puertas, sólo ventanas por las cuales no estraba luz.
Me asomo y lo veo allí, sentado en un banco con otra. Ambos se acercan e intercambian un beso. Algo dulce, o al menos así lo recuerdo. Él gira la cabeza y mira hacia aquí. Al fin sus ojos, esa mirada que tanto anhelaba.
Siento que busca algo. Una esperanza. ¿Podrá verme? Mi pesismismo me deice que no. Nunca saldré de esta cárcel, creada con mis propias palabras.
¡423! WOW! Gracias a todos vosotros!
Gracias a los calcetines que portaba, no sentí el frío que emitía el suelo.
La sala no tenía puertas, sólo ventanas por las cuales no estraba luz.
Me asomo y lo veo allí, sentado en un banco con otra. Ambos se acercan e intercambian un beso. Algo dulce, o al menos así lo recuerdo. Él gira la cabeza y mira hacia aquí. Al fin sus ojos, esa mirada que tanto anhelaba.
Siento que busca algo. Una esperanza. ¿Podrá verme? Mi pesismismo me deice que no. Nunca saldré de esta cárcel, creada con mis propias palabras.
¡423! WOW! Gracias a todos vosotros!
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23 enero, 2011
Tú conviertes mi día gris en un arcoiris
Cuando te veo siento el mundo caer a mis pies. Es una sensación extraña, especial y placentera. tu mirada es simplemente enfermiza y adictiva. No puedo evitar caer.
Comienza a llover y tu cabello mojado se muestra cada vez más atractivo, más irresistiblemente mío.
Eres carismático y una simple brisa puede producirte sensaciones inimaginables.
Te veo como un gigante, pero no es así, pues yo soy una enana.
Besas con dulzura y con una pizca de caramelo, mas tu abrazos son reservados y rara es la vez que escapan de tu cuerpo.
Sueles decirme al oído cosas bonitas, sin importancia, pero bonitas. Esos pequeños regalos convierten mi día gris en un arcoiris.
Tú conoces todos mis secretos, me conoces mejor que yo y aún así no estás. ¿Dónde te puedo encontrar?
Comienza a llover y tu cabello mojado se muestra cada vez más atractivo, más irresistiblemente mío.
Eres carismático y una simple brisa puede producirte sensaciones inimaginables.
Te veo como un gigante, pero no es así, pues yo soy una enana.
Besas con dulzura y con una pizca de caramelo, mas tu abrazos son reservados y rara es la vez que escapan de tu cuerpo.
Sueles decirme al oído cosas bonitas, sin importancia, pero bonitas. Esos pequeños regalos convierten mi día gris en un arcoiris.
Tú conoces todos mis secretos, me conoces mejor que yo y aún así no estás. ¿Dónde te puedo encontrar?
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10 julio, 2010
REFLEJO EN EL ESPEJO
Estoy delante del espejo. Me veo distinta. Ya no tengo esa mirada dulce e inocente. Mi piel antes suave y lisa, es ahora terreno abrupto, montañanas, valles, montañas... Han desaparecido mis pequeños hoyuelos, ésos que tanta gracias les hacían a la gente. Ya no llevo dos coletas con lazos. No estoy atada a los padres como antes. Ya no soy una niña, soy una mujer.
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