Mostrando entradas con la etiqueta Charlotte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charlotte. Mostrar todas las entradas

12 enero, 2013

Silencio

Hacía exactamente un mes que todo lo que una vez los había unido había terminado. Ese todo que él había decidido cambiar por la nada.
Charlotte creía que sería diferente, creía que el latir acelerado que antes la descolocaba al estar frente a él volvería a aparecer, pero en su lugar había un vacío profundo que jamás podría volver a ser llenado por aquel cuyo nombre un día bebió sin permiso.
Él le había hecho daño y los rasguños no se olvidan con palabras susurradas al oído que una vez más podrían volver a arañar.
-¿Qué te pasa, Charlie? Ya no sonríes como solías sonreírme.
-¿Lo oyes?
-¿Qué debería oír? Aquí estamos solo tú y yo.- Dijo enfatizando esos dos pronombres personales. Charlotte no volvería a caer en sus juegos, no se lo perdonaría.
-No hay nada que oír, te lo llevaste todo y ahora solo hay silencio. 

04 enero, 2013

Café agridulce


La cafetería de la estación estaba prácticamente vacía a excepción de dos señoritas sentadas en el más rebuscado de los rincones. Saboreaban café y sonrisas agridulces, ojos llorosos y a la vez llenos de luz por el nuevo comienzo.
-Es que ya no sé que somos, Charlie, él dice que me quiere pero a la vez no quiere dar ningún paso y yo…-la amiga de mirada perdida y voz entrecortada se limitaba a revolver una y otra vez su tazón de leche, como si nunca pudiera salir de aquel laberinto de perdición.
-Jackie, ¿tú sabes qué es lo que quieres? Pides a gritos una etiqueta, que os llaméis novios el uno al otro, encasillaros para no poder salir de donde ninguno de los dos desea entrar. No necesitas eso, pequeña. ¿Acaso no es mejor ser libre e independiente? No necesitamos etiquetarnos, limitar lo que la vida nos muestra por pura cabezonería o miedo a perder algo que ya tenemos.
Jacqueline asintió y con entusiasmo dejó la cuchara apoyada en el plato y bebió de aquella taza a la que antes temía, para no volverlo a hacer jamás.