12 enero, 2013

Silencio

Hacía exactamente un mes que todo lo que una vez los había unido había terminado. Ese todo que él había decidido cambiar por la nada.
Charlotte creía que sería diferente, creía que el latir acelerado que antes la descolocaba al estar frente a él volvería a aparecer, pero en su lugar había un vacío profundo que jamás podría volver a ser llenado por aquel cuyo nombre un día bebió sin permiso.
Él le había hecho daño y los rasguños no se olvidan con palabras susurradas al oído que una vez más podrían volver a arañar.
-¿Qué te pasa, Charlie? Ya no sonríes como solías sonreírme.
-¿Lo oyes?
-¿Qué debería oír? Aquí estamos solo tú y yo.- Dijo enfatizando esos dos pronombres personales. Charlotte no volvería a caer en sus juegos, no se lo perdonaría.
-No hay nada que oír, te lo llevaste todo y ahora solo hay silencio. 

5 comentarios:

  1. Wow, una entrada increible "no hay nada que oir, te lo llevaste todo y ahora solo hay silencio" simplemente perfecto.
    Me encantas. Un beso enorme :)

    ResponderEliminar
  2. Qué hermoso, dios mio. Nunca leí algo así.
    Es que el amor al irse se lleva todo con el. Un beso enorme y obviamente nos seguimos!

    ResponderEliminar
  3. Guau, vaya pedazo de entrada. Vaya diálogo!!

    ResponderEliminar
  4. Las palabras se las lleva el viento, -o eso dicen siempre.
    Es muy, muy profundo y me ha llegado -ya sabes por qué-. Es mejor el silencio que las promesas que no se cumplirán y las terceras personas (¿o no?)
    Y que Charlie se merece a alguien mejor, de eso estoy segura.

    besos, A.
    desde
    lejos de
    pArís

    ResponderEliminar
  5. Oh dios mío, me has atravesado el corazón. Desgarrador.

    Un beso

    ResponderEliminar

Adelante! Expresate! Saca las palabras de dentro!
No spams, url de blogs. Van directitos a SUPRIMIR
:3