Corría por los
túneles de la entrada al metro. Los tacones me hacían daño, tanto que notaba
como el dolor se clavaba en la planta de mi pie. Pequeños latidos mortíferos
que destruían lo poco que quedaba de mi existencia. Caminaba con rapidez, miraba
al frente pero lo cierto es que no veía nada, para mí todo había acabado hacía
unos instantes. No quería afrontar la realidad, dolorosa realidad, pero tampoco
volver a sumergirme en sombras.
Las tiritas que
sujetaban mi triste órgano latiente aguantarían poco. Es asombroso los golpes
que son capaces de resistir nuestros corazones. Dicen que eso nos hace fuertes,
menos vulnerables ante los baches del camino, más ágiles a la hora de esquivar
piedras que solo nos harán caer, pero yo me siento debilitada, sin vida,
muerta, todo es un estado que me lleva a pensar que nunca veré esa luz de la
que todos hablan y que les hace sonreír
cada mañana. “Somos estrellas que brillarán en el cielo”, pues yo soy la
oscuridad que hace de fondo. Apartada de todos, un burdo telón que observa como
los demás triunfan mientras yo sufro la impotencia de no poder cambiar las
cosas.
Las lámparas
parpadean, están a punto de fundirse. ¿Qué hora sería? ¿Las dos de la
madrugada? ¿Las tres? No pensaba encontrar el metro abierto a estas horas.
Fuera hace frío y nadie parece apreciar la purpurina de mi vestido.
Decido acurrucarme en
un rincón de la parada, el próximo tren pasará en doce minutos.
No puedo evitar
romperme en pedazos y echarme a llorar. Ahora ya me da igual todo, no me importa
si el vestido se mancha, si el rimmel se corre y parezco un mapache o si él
mismo aparece ahora pidiéndome perdón. Me da igual el mundo, me da igual mi
propia existencia.
Un hombre se acerca
por mi derecha, huele a alcohol y sus ropas no son las mejores. Lleva una manta
de cuadros azules sobre la espalda y un cartón de vino en la mano izquierda.
Una vez está a menos de un metro se agacha y me dice:
-Las niñas bonitas no
lloran.- Eso me hace sonreír, aunque el que me lo haya dicho sea un vagabundo
que apesta a vino barato.- Dime, pequeña, ¿Quién te ha hecho esto?
-Nada, nada.-Intento
pasar de él pues no quiero problemas, a ver si se marcha rápido y me deja de
nuevo con mis lágrimas.
-Si no quieres hablar
conmigo lo entiendo, ¿Quién querría hablar con alguien como yo? Nadie quiere
hablar con un borracho sin casa, nadie quiere decir más que hola al triste Guillermo.
-A mí nadie me
quiere, Guillermo, por eso lloro, por mis sueños rotos y las esperanzas que me
dieron y ahora lanzaron al mar.
-Las niñas bonitas no
lloran, las niñas bonitas no pueden permitir que las hagan llorar. Recuérdate
eso a ti misma, niña bonita. Eres una estrella que aún no ha nacido pero que un
día brillará allá en lo alto.
En ese momento llegó
el tren que me llevaría a casa, me levanté del suelo en donde había estado
tirada y, dejando un rastro de purpurina plateada, me subí al vagón.
-Tú también
brillarás, Guillermo.
Las puertas se
cerraron y el tren comenzó a avanzar pero pude ver a lo lejos como Guillermo
tiraba el cartón de vino a una papelera, se sentaba en un banco y empezaba a
llorar.
(Sí, AJ ha vuelto!)
Es preciosísimo, en serio <3
ResponderEliminarMe alegro, me alegro y me alegro mucho,
ResponderEliminarde que hayas decidido volver.
(un abrazo fuerte
y chocolate caliente)
p.D: este texto es una gran preciosidad.
¡Muchísimas gracias W.!
EliminarEchaba mucho de menos escribir y me dabáis una envidia los que seguíais luchando por mantener vivo blogger... bfff
Si todos ponemos un granito de arena esto volverá a tener vida!
Hemos vuelto (o éso parece).
ResponderEliminarMe ha encantado, AJ, ¿lo continuarás? Quiero saber que le pasa a Guillermo, y a esa niña bonita.
'Eres una estrella que aún no ha nacido pero que un día brillará ahí en lo alto.'
Tú ya estás brillando, ¿no lo ves?
Muchos, muchos besos :)
Me alegra muchísimo que hayás vuelto, también he vuelto ayer y se siente tan liberador volver a escribir. Espero que sigás, sos re gata, escribís tan bonito. Pasate por mi blog si querés :)
ResponderEliminarhttp://zeppeliny.blogspot.com/
Un abrazote.
Que bonito. Has vuelto pero bien. Me gusta :)
ResponderEliminarAmo tu blog. Es Hermosa este texto, este trozo de historia. Me hace feliz leer lo de los demás, porque uff, es casi como si todo aquello me llega directamente al corazón. Un beso.
ResponderEliminarNo quiero parecer impertinente, pero conozco a una chica que tiene un texto de tu blog como biografia. Me pregunto, si es tuyo, o de algun escritor conocido. Me refiero a "Me han dicho a modo de critica que vivo en la luna. Les he dicho a modo de critica, que viven en la tierra. "
Solo te pregunto, porque en ese caso no me gustan que me copien, ni que le copien a alguien más.
Una gran vuelta a casa, se que lo digo un poco tarde jaja Pero yo tambien andaba desaparecida.
ResponderEliminarUn beso enorme :)