Aparca el coche apenas a cinco metros de la arena. Hace viento, pero la brisa se agradece
a causa del calor. Observa el mar, grande, profundo, precioso. El agua
cristalina rozando sus dedos de los pies le producen una placentera sensación
de libertad, de confianza.
La playa es
grande, la bahía se extiende por lo menos a lo largo de tres kilómetros. Decide
caminar, saborear esa tierra que acaba de descubrir.
Cometas en los
cielos, castillos de arena, algún que otro surfista que le echa el ojo. Olas.
Olas gigantes e imponentes.
-¿Tienes
tabla?- Le pregunta un chico al ver que Margot se había quedado absorta
contemplando la belleza del lugar.-Venga, anímate, te dejaré una.
-Está bien…
será divertido. Gracias…-No sabía su nombre.
-Tom,
encantado.
Diez minutos
después Margot se encuentra sumida en el agua, que resulta ser de una
temperatura templada, muy agradable para el cuerpo. Nada y se intenta montar en
la tabla, aún es una principiante, pero nota como la felicidad invade su cuerpo
cada vez que cae de la madera.
-Mira, ahí
viene una buena, cojamos esa ola.- Le propone Tom.
Margot asiente
y confiada se dirige a ella. Qué rápido acabaría el verano ese año.
Pertenece a la serie de 4 relatos "La Rosa de los vientos"
Quizá el verano pasaría muy rápido, pero seguro que nunca se olvidaría de él, como el recuerdo más bonito de todos.
ResponderEliminarUn beso enorme,
de hielo helado.
El tiempo más rápido pasa cuanto más lo disfrutas, ¿no? Seguro que Margot se lo estaba pasando en grande.
ResponderEliminarMe encanta el título "La Rosa de los vientos". Espero impaciente los otros dos.
Un beso.
¿Qué tendrá el mar que hace que el tiempo pase más rápido? Parece una tontería, pero creo que las ciudades cercanas al mar tienen magia, no sé si será su clima, su ambiente, el olor, su viento, pero me gusta :)
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarYo vivo en una ciudad costera y para el mí el mar es algo increíble, puede ser calma o puede ser tempestad, puede ser descanso o puede ser perdición. Tiene muchas caras:)
EliminarP.D: la del comentario borrado era yo con mi otra cuenta xdd
El mar y su inmensidad combinado con el calor del verano. De las mejores cosas que hay.
ResponderEliminarMe ha gustado el relato, estaré esperando los siguientes.
Besos-
Oiss, qué palabras tan maravillosas Athenea ;)
ResponderEliminar(eresadorable:)
*mimitos desde Nunca Jamás*
Pero que tenga cuidado, que el surf no es un juego de niños, y el mar un momento está en calma y al siguiente es un monstruo voraz.
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