-Dime que me quieres.
-Te quiero.
-No, ahora dilo de verdad.
-¿De verdad? Pero si ya lo he hecho.
-No.
-¿Entonces que quieres que haga?-Preguntó él algo molesto.
-Una palabra no significa nada si no conlleva un sentimiento, una acción.
-¿Quieres que te bese?
-No.
-Pues entonces no sé- El pobre se empezaba a desesperar.- Paula, de veras que no sé. Te quiero, te quiero, te quiero.
-No quiero que lo repitas, quiero que sea nuestra historia. Un te quiero de verdad, un te quiero de esos que no se lleva el viento. Un te quiero mudo, ciego y sordo. Un te quiero tuyo y mío. Nuestro y de nadie más.
-Toma.- Él le entrega una hoja de libreta recién arrancada con un garabato escrito a prisa con un boli bic azul.
-¿Qué es esto?
-Una llave.- Costaba verla pues a él nunca se le había dado bien dibujar, pero con imaginación podía llegar a serla.
-Ya, ¿y?- Ahora era ella la que no captaba el mensaje.
-Con ella abrirás mi corazón.
Y se besaron. Un beso corto pero intenso. Justo lo que Paula quería oír había salido de esos labios carnosos que siempre sabían a restos de tabaco. Un te quiero suyo, con derechos de autor.
-Te quiero.
-No, ahora dilo de verdad.
-¿De verdad? Pero si ya lo he hecho.
-No.
-¿Entonces que quieres que haga?-Preguntó él algo molesto.
-Una palabra no significa nada si no conlleva un sentimiento, una acción.
-¿Quieres que te bese?
-No.
-Pues entonces no sé- El pobre se empezaba a desesperar.- Paula, de veras que no sé. Te quiero, te quiero, te quiero.
-No quiero que lo repitas, quiero que sea nuestra historia. Un te quiero de verdad, un te quiero de esos que no se lleva el viento. Un te quiero mudo, ciego y sordo. Un te quiero tuyo y mío. Nuestro y de nadie más.
-Toma.- Él le entrega una hoja de libreta recién arrancada con un garabato escrito a prisa con un boli bic azul.
-¿Qué es esto?
-Una llave.- Costaba verla pues a él nunca se le había dado bien dibujar, pero con imaginación podía llegar a serla.
-Ya, ¿y?- Ahora era ella la que no captaba el mensaje.
-Con ella abrirás mi corazón.
Y se besaron. Un beso corto pero intenso. Justo lo que Paula quería oír había salido de esos labios carnosos que siempre sabían a restos de tabaco. Un te quiero suyo, con derechos de autor.
Qué bonito... aunque personalmente prefiero los espontáneos :)
ResponderEliminartabaco? ufff o.O
ResponderEliminar:)
Si no fuera por el tabaco... perfecto :)
ResponderEliminarEso es amor, señores ^^
primera vez que me paso por tu blog me ha encantado me ha recordado a alguien
ResponderEliminarbesos cuidate
oh que romatico xD
ResponderEliminarAwww me ha encantado, yo también quiero un te queiro verdadero de ese alguien especial <3
ResponderEliminarUn beso te espero en mi blog :)
Que monos! Siempre es mejor que las cosas se digan de verdad y que mejor que que te den una prueba de ello:) Las palabras se las lleva el viento, pero los gestos siguen ahí!
ResponderEliminarUnbesito!
ohh que bonito, una preciosa forma de decir te quiero. Un beso enorme
ResponderEliminarPrecioso, sin palablas
ResponderEliminar¡Es precioso! Que dulces =)
ResponderEliminarSeguro que a él también le gustó...:)
ResponderEliminarque par de enamorados mas tiernos (el tabaco es malo, que no fumen)
ResponderEliminarbesosde
canela
Es tan kedykiswakjlawlksagfasrspkn :3
ResponderEliminarPaula me recuerda mucho a mí (sólo que a mí no me pasan esas cosas bonitas).
Besos y felicitaciones. (Relato + Santo) <3
Que bello, con tabaco y todo. Me encantó c:
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