01 junio, 2010

UN MOTIVO POR EL QUE LLORAR.

Andaba por los pasillos, distraída, ausente. Estaba en su mundo, con sus sueños, con él. Pensando en él.
De pronto alguien la sorprendió por la espalda. La hizo despertar. Salir de aquellas fantasías. Él.
- Espera, Sarah.
-¿Qué?- Le dijo borde.
- ¿Estás enfadada conmigo? Ahora ya no es como antes, te has distanciado muchos. Antes éramos muy amigos.
- Amigos. Tú lo has dicho.
- Pero, ¿Qué he hecho? Yo no me porto mal contigo, sin embargo´tú me evitas y me contestas mal...
- Mira, Iván, eres un idiota.
- ¿Yo? ¡Pero si la que se comporta como tal eres tú!
- Eres un imbécil, tonto, anormal, asqueroso,  superficial, amorfo, eres, eres...- Una pequeña lágrima corrió por el rostro de Sarah.
- No llores, ¿Qué pasa? Oye, de verdad, lo siento, no pensé que estuvieras tan mal. A ver, dime, ¿Qué te pasa?
- TE QUIERO.

3 comentarios:

  1. Hola (:
    Este minirelatome ha gustado mucho, la verdad es que alguna vez me he sentido así, pero es que a veces los chicos, nuestros amigos, o nosotras, no sabemos o no queremos ver lo que pasa.

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  2. Hola linda :)

    Primero que nada, gracias por pasarte por mi blog! Y segundo... he estado leyendo este minirelato y la verdad me encanta. Yo me he sentido así alguna vez y lo expresas a la perfección.
    Luego leeré los demás y te comento :)

    muchos besos (K)

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  3. comprendo moi ben a protagonistaa :$$

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Adelante! Expresate! Saca las palabras de dentro!
No spams, url de blogs. Van directitos a SUPRIMIR
:3