De pronto alguien la sorprendió por la espalda. La hizo despertar. Salir de aquellas fantasías. Él.
- Espera, Sarah.
-¿Qué?- Le dijo borde.
- ¿Estás enfadada conmigo? Ahora ya no es como antes, te has distanciado muchos. Antes éramos muy amigos.
- Amigos. Tú lo has dicho.
- Pero, ¿Qué he hecho? Yo no me porto mal contigo, sin embargo´tú me evitas y me contestas mal...
- Mira, Iván, eres un idiota.
- ¿Yo? ¡Pero si la que se comporta como tal eres tú!
- Eres un imbécil, tonto, anormal, asqueroso, superficial, amorfo, eres, eres...- Una pequeña lágrima corrió por el rostro de Sarah.
- No llores, ¿Qué pasa? Oye, de verdad, lo siento, no pensé que estuvieras tan mal. A ver, dime, ¿Qué te pasa?
- TE QUIERO.
Hola (:
ResponderEliminarEste minirelatome ha gustado mucho, la verdad es que alguna vez me he sentido así, pero es que a veces los chicos, nuestros amigos, o nosotras, no sabemos o no queremos ver lo que pasa.
Hola linda :)
ResponderEliminarPrimero que nada, gracias por pasarte por mi blog! Y segundo... he estado leyendo este minirelato y la verdad me encanta. Yo me he sentido así alguna vez y lo expresas a la perfección.
Luego leeré los demás y te comento :)
muchos besos (K)
comprendo moi ben a protagonistaa :$$
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