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>>El contrato de Diane no era fijo, sino de tan sólo cuatro meses: Junio, julio, agosto y septiembre. En definitiva, todo el verano.
Ella era la chica perfecta para el puesto de trabajo, y no por el físico, sino por otras muchas cualidades: su simpatía, su paciencia, su saber estar...
Londres era una ciudad importante y con muchos turistas. Por el hotel Brandwich, no muy lujoso, pasaban pequeños comerciantes y algún que otro hombre de negocios.
-Buenos días, una simple por favor.
-En seguida, ¿podría facilitarme sus datos?- Dijo Diane educadamente.
-¿No sabe quién soy?
-Discúlpeme señor pero... no.
-Henry Wincklat - él, al ver la cara de indiferencia de Diane, continuó presentándose - ¿No le suena mi nombre? Soy un famoso negociante de Cambridge.
-Muy bien, señor. Una simple- dijo Diane cansandose de jueguecitos de chulería.- ¿Me haría el favor de decirme cuánto tiempo va a durar aquí su estancia?
-En principio, hasta el 17 de Septiembre.
-Eso es... ¿47 días?
-Exacto.
-Bien señor, aquí tiene la llave. Le subiremos ahora mismo las maletas.
-Gracias.
Diane vio como, con paso elegante y decidido, el joven se alejaba por el pasillo.
Apenas tardó cinco minutos en acabar de cubrir el formulario de estancia. Cogió y, como había dicho, le subió el equipaje.
Llamó a la puerta.
-¿Quién es?
-Le traigo las maletas.
Henry abrió la puerta.
-¡Oh! ¡Es usted1
-Disculpe si le molesto, le traigo el equipaje.
-No, no, discúlpeme a mí. Creí que habría un botones, si llego a saberlo, las habría subido yo mismo.
-No se preocupe, es mi trabajo.
Se produjo un silencio incómodo.
-Señorita, ¿conoce bien la ciudad?
-Bueno... sí, llevo poco tiempo, pero me manejo bien. ¿Puedo saber la razón de tanta curiosidad?
-Necesito un guía, ¿le interesaría?
-¿Yo? Pero yo no conozco la parte... bonita.
-Los turistas van a ver la parte vistosa de Londres, yo quiero conocer Londres.
-Yo... yo... me encantaría, pero tengo que estar aquí, trabajando.
-Le pagaré el doble y hablaré con su jefe.
Al final esta pequeña historia se va a alargar un pelín más. Os gusta? si no os gusta, no seguiré con ella.
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23 noviembre, 2010
20 noviembre, 2010
La gente es muy superficial. Diane (I)
El verano de 1955 había sido diferente para Diane. Acostumbrada a vivir en un pequeño pueblo llamado Norhtville, al norte de Londres, Diane no conocía la ciudad.
Para ella, siempre había sido una utopía, algo imposible de realizar, algo a lo que nunca llegaría, pero se equivocaba, su pequeña utopía había crecido y se había convertido en una odisea.
Londres era grande y con una diversidad increíble de gente.
Diane tenía diecinueve años de aquella y esa su primera búsqueda de trabajo.
La familia Sttienford había conseguido unos puestos en el hotel Brandwich como bedeles.
-Buenos días. Somos los Sttienford.- Se presentó Juliet, la madre de Diane.- Tenemos un contrato para el puesto de limpieza.
-Déjenme ver- el encargado hojeó unos papeles y asintió.- ¿Todos van para el puesto de bedel?
-Sí, señor.
-¿Y usted, señorita? Tiene una cara bonita, ummm.... ¿qué idiomas domina?
-El inglés y un poco de francés.
-Bien, perfecto. Ustedes dos trabajarán para la limpieza y tú, ¿Cuál es su nombre?
-Diane.
-Bien Diane, necesitamos una recepcionista y usted cumple los requisitos.
-¿Qué requisitos?
-Una cara bonita y el dominio del inglés.
Aquí os dejo a Diane. Esta historieta constará de una o dos partes más, aún no sé. Que os parece? Os gusta?
Para ella, siempre había sido una utopía, algo imposible de realizar, algo a lo que nunca llegaría, pero se equivocaba, su pequeña utopía había crecido y se había convertido en una odisea.
Londres era grande y con una diversidad increíble de gente.
Diane tenía diecinueve años de aquella y esa su primera búsqueda de trabajo.
La familia Sttienford había conseguido unos puestos en el hotel Brandwich como bedeles.
-Buenos días. Somos los Sttienford.- Se presentó Juliet, la madre de Diane.- Tenemos un contrato para el puesto de limpieza.
-Déjenme ver- el encargado hojeó unos papeles y asintió.- ¿Todos van para el puesto de bedel?
-Sí, señor.
-¿Y usted, señorita? Tiene una cara bonita, ummm.... ¿qué idiomas domina?
-El inglés y un poco de francés.
-Bien, perfecto. Ustedes dos trabajarán para la limpieza y tú, ¿Cuál es su nombre?
-Diane.
-Bien Diane, necesitamos una recepcionista y usted cumple los requisitos.
-¿Qué requisitos?
-Una cara bonita y el dominio del inglés.
Aquí os dejo a Diane. Esta historieta constará de una o dos partes más, aún no sé. Que os parece? Os gusta?
Pedazos de:
Diane
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