Voy camino a la estación y tú no sabes nada. Ya has retirado el billete de las máquinas amarillas que asoman al pie del andén. El cielo encapotado parece volverse más gris y unas gotas comienzan a caer sobre nuestras cabezas. Te observo pero rehuyes esa sensación que te obliga a buscar mi mirada.
Has llorado, tu rostro se ve aguado y no, no es por la lluvia.
Mi corazón se romperá en pedazos si coges ese tren, mi vida acabará en el momento en que tu vagón desaparezca en la distancia.
-¡Daaaaaave!
Y entonces te giras. Te sorprende que esté allí con un par de maletas y un halo de esperanza rodeando mi cuerpo.
-Rose...¿Qué... que haces aquí? Yo... sabes que no puedo quedarme...
-He venido para irme, para irnos... juntos.
El tren salió exactamente a las 09.12, llevaba en él a dos enamorados. El destino creía haberlos separado, era sólo el comienzo.
Que triste al principio, pero que alegria que se van los dos juntos,¿no?
ResponderSuprimirbesitossss, espero tu visita
Vaya... a mi me parecía que los trenes siempre eran el reflejo de tristes despedidas... Muy bueno.
ResponderSuprimirPrecioso, me encanta la historia.
ResponderSuprimirUn beso enorme :D
El destino es la causa de todo lo que nos pasa, y a veces intenta separar a dos personas que se aman pero el amor es tan fuerte que el destino no va a poder vencer.
ResponderSuprimirHermosa entrada ;)
Beso ::
Has conseguido que una estación de tren, que siempre suele ser el marco principal de las despedidas dolorosas, se convierta en el lugar perfecto para que gane el amor.
ResponderSuprimirMe ha encantado, de verdad.
Oh, por favor, qué cosa tan bonita :) Se me pone la piel de gallina al imaginármelos en la estación. Por alguna razón me lo imagino como si fuera una peli en blanco y negro jaja.
ResponderSuprimirSeguro que les fue muy bien :)
Un besazo :)
Hay veces en las que es necesario arriesgarse, en el que el adiós no es una opción, ni siquiera una consecuencia. Ella sabía que no podía terminar así.
ResponderSuprimirAdoro como escribes. (:
J.
Que bonito :) asi es cuando hay amor ambos arriesgan te sigo sigueme en http://princesailusa.blogspot.com/
ResponderSuprimirAyer vi una película, Serendipity, que trata sobre el destino... Y es que no es el destino, es el amor,
ResponderSuprimirMe ha encantado tu entrada, gallega (pero eso ya lo sabes)
Besos besos besoooos <3
La distancia no siempre puede separar a dos corazones :)
ResponderSuprimirUn beso!
La distancia puede separar a la gente, pero también hay veces (y menos mal) que los une.
ResponderSuprimirUn beso,
y caramelos de naranja.
Precioso texto!Cuando hay amor, ni el destino lo puede cambiar!
ResponderSuprimirPrecioso!! :)
ResponderSuprimirHay que arriesgarse en la vida, y en momentos así es cuando te das cuenta que ni la distancia ni el destino ni ninguna otra fuerza es más fuerte que la del amor!!
☮☮☮
Preciosa entrada. Es bellisimo este bloog! te sigo♥ te espero por el mio un beso enormee :D
ResponderSuprimirhttp://pensamientosque-atrapan.blogspot.com/
¡Wualá! A veces el destino aunque parezca que quiere separarnos de alguien, consigue unirnos más todavía :33 Me ha encantado la entrada, es preciosa. ¡Te sigo desde ya!
ResponderSuprimirBesos.
Tal vez el destino sabía muy bien que los enamorados tenían que ir juntos. La ironía de no sabér que nos empuja a tener cierta locura, sobre todo cuando estamos enamorados
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