Puedo ser irritante, insoportable, mandona, un bicho raro… Puedo caerte mal y que todo lo que digo te moleste. Puede que nunca podamos convivir como dos personas normales, dejando atrás los rencores, mirando hacia delante. Yo te acepto, con tus virtudes y defectos, pero, lo siento, no me voy a disculpar por ser quien soy. Por ser yo misma.
Claro que no, si vos aceptas a una persona te tiene que aceptar a vos también por como sos! Un besito :)
ResponderEliminarY así debe ser. Quien quiera que cambies es porque realmente no te quiere como eres.
ResponderEliminarBesoss!
toda la razón linda =) no hay que cambiar si uno no lo quiere!
ResponderEliminarBien dicho!! Nunca hay que negarse a si misma. Eres como eres y punto.
ResponderEliminarTe aplaudo, mejor actitud no puede existir.
ResponderEliminarBesotes, echo de menos tus comentarios.
Bravo!
ResponderEliminarMe ha encantado :)
Un beso
Me parece perfecto, no tienes que pedir perdon por ser tu :)
ResponderEliminarUna entrada preciosa
Un beso
olé!
ResponderEliminarno digo más :)
Tooodita la razón! Nunca hay que renegar de uno mismo ^^
ResponderEliminarPor cierto, no por spammear, pero bueno, que soy Sara y que me he mudado de blog ^^' El nuevo si quieres mirarlo está en mi perfil, aunque entradas nuevas no hay muchas, porque he importado las del otro blog :P Un besitoo Ane ^^
Y nunca lo hagas. NUNCA.
ResponderEliminarJan
Me encantó esta entrada, si les gustas que bien y si no pues también, no tienes nunca que disculparte.
ResponderEliminarY bueno igual paso para decirte que tienes premio en mi blog, pasate por la entrada "Premios" y ahi lo veras.
Nos estamos leyendo.
Un beso
Pues yo todavía no he descubierto ninguna de esas partes negativas de tí :)
ResponderEliminarUn abrazo enorme, y pasate por mi blog q ya termine lo que te dije
ser uno mismo es la única manera de sobrevivir.
ResponderEliminarSimplemente cierto.
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