Cuenta la leyenda que la caja que portaba la preciosa Pandora guardaba un secreto. La habían advertido de no abrirla, pero la curiosidad pudo con ella. Abrió su caja y con ella soltó todos los bienes y todos los males que, hasta entonces no se conocían. La caja, misteriosamente, es imposible de cerrar y por ello, todo lo que en su día salió de ella sigue fuera.
Dorinda era una niña curiosa y muy aventurera. Le gustaban mucho los mitos y las leyendas, entre ellas la de la caja de Pandora. Ella tenía mucha imaginación y, cualquier cosa que le pusieras delante, le servía para jugar. Un tenedor, en sus manos, podía convertirse en el tridente de Lucifer; una cuerda se transformaba en una peligrosa pitón; una linterna era capaz de absorber cualquier mal sólo por tener el poder de la luz…
Woofer era su querido ayudante canino. Todos los días, después de almorzar, iban a la parte trasera de la casa y se ponían a jugar a los exploradores. A Woofer, como a cualquier otro perro, le encantaba buscar cosas debajo de la tierra. Llegaron a encontrar monedas de siglos pasados, relojes antiguos y, lo que más le gusto a Dorinda, una caja de madera con un dibujo en oro.
A la niña, que tanto le gustaba el mito de la caja de Pandora, imaginó que aquella insignificante caja, era la mismísima que había soltado los bienes y los males.
La casa de Dorinda tenía una biblioteca enorme en la cual podías consultar prácticamente todo. Un libro muy antiguo y viejo hablaba sobre el mito y contaba que la única manera de volver a guardar todo lo que una vez había salido de la caja, era cerrándola con la llave adecuada.
Dorinda se miró el cuello. Todavía llevaba el colgante que su bisabuela le había regalado. Era una pequeña llave de oro viejo. Dorinda, tan inocente como siempre, probó a cerrar la caja con la llave. Le costó encontrar la cerradura, pues no se encontraba en el sitio habitual. Introdujo la llave en ella y… una luz brillante salió de la caja. Por el susto, Dorinda la dejó caer. Pasaron unos minutos, los cuales parecieron segundos y de pronto la caja se cerró.
Dorinda intentó abrirla de nuevo, pero no pudo.
No se sabe si realmente esa era la verdadera caja de Pandora, pero lo que si sabemos es que ocultaba algún secreto. Si no, ¿A qué se debía aquella luz?

Hacía mucho que no pasaba por aqui (oesomeparece)Y he de admitir que se echaba de menos estas pedazo de entradas :)
ResponderEliminarPreciosa la imagen principal del blog.
Un crêpe
con Nutella.
chuliisimo ^^
ResponderEliminarpor cierto ME ENCANTA el diseño del blog.
Besos
Me ha gustado...MUCHISIMO. :)
ResponderEliminarY el nuevo diseño también te ha quedado genial, como todos los demás. Un beso.
Lo he devorado y me he relamido. Estupendo :)
ResponderEliminarQue bien escribes maja, me encanta, me encanta.
ResponderEliminarY precioso el blog claro.
Un besazo!
Qué cambio! mola
ResponderEliminaresta genial el textooo
un besazo :D
Me gusta tu blog, te sigo!
ResponderEliminarYo acabo de abrir el mio, espero que si te gusta hagas lo mismo, muá!
Siempre me ha fascinado el mito de la caja de Pandora :)
ResponderEliminarMe encanta como te ha quedado el diseño
Besos!!
Nuevo diseño, eres igual que yo, siempre cambiando, Xd Hermoso el texto, pandora es un personaje muy demandado, quien no lo ama no es de este mundo. Besos.
ResponderEliminarsiempre quedara la duda
ResponderEliminarla luz?
saludos!°
Actualiza! Que me estreso sin leer!
ResponderEliminarY sí, claro que va dedicado a alguien :)
creo que hay que creer en la magia para ver lo que guarda esa cajita tan misteriosa :)
ResponderEliminarEs genial no me lo había leido, se supera
ResponderEliminar:)