Me llamaban
Cocó pero en realidad ese no era mi verdadero nombre, tampoco era esa persona
que solía ser. Es cierto que sigo guardando los rizos alborotados en mi pelo y
el bonito cuerpo de una bailarina de ballet, pero ya no había ese brillo en los
ojos que enamoraba al público, ya sólo te enamoraba a ti. Había dejado de
sonreír inevitablemente y por pequeños detalles y mi risa solo se presentaba si
estaba bajo los efectos de alcohol, que me ayudaban a escapar de la jaula donde
tú me habías encerrado pero también donde yo me había dejado encerrar.
Antes
bailaba al son de una música alegre, era el cisne blanco de Tchaikovsky:
fantasiosa, ilusionada, triunfante y con un final feliz.
Y luego
apareciste tú, convirtiéndome en una marioneta, en el cisne negro que tanto me
horrorizaba.
Como un pajarito encerrado en una jaula. Cisne negro... ¡Me ha gustado!
ResponderEliminarMe encanto. Yo soy cisne blanco con el, pero eso si, mis ojos solo son para él.
ResponderEliminarBesos :)
Gente que llega y te cambia, para bien o para mal.
ResponderEliminarHabrá que aprender a ver el lado bonito del cisne negro.
Simplemente genial, como siempre.
ResponderEliminarCuando alguien llega a tu vida va a producir un cambio en tu vida, ya sea bueno o malo, lo importante es que tú sepas valorarlo y aprovecharlo :)
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