10 abril, 2013

Los cisnes de Tchaikovsky

Resquebrajaste mis costillas con brutalidad. Como si creyeras que era inmune a tus golpes, que no me afectaban, que estaría ahí siempre, resistiendo entre toda la mierda que me presentabas bajo el nombre de amor.
Me llamaban Cocó pero en realidad ese no era mi verdadero nombre, tampoco era esa persona que solía ser. Es cierto que sigo guardando los rizos alborotados en mi pelo y el bonito cuerpo de una bailarina de ballet, pero ya no había ese brillo en los ojos que enamoraba al público, ya sólo te enamoraba a ti. Había dejado de sonreír inevitablemente y por pequeños detalles y mi risa solo se presentaba si estaba bajo los efectos de alcohol, que me ayudaban a escapar de la jaula donde tú me habías encerrado pero también donde yo me había dejado encerrar.
Antes bailaba al son de una música alegre, era el cisne blanco de Tchaikovsky: fantasiosa, ilusionada, triunfante y con un final feliz.
Y luego apareciste tú, convirtiéndome en una marioneta, en el cisne negro que tanto me horrorizaba.

5 comentarios:

  1. Como un pajarito encerrado en una jaula. Cisne negro... ¡Me ha gustado!

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  2. Me encanto. Yo soy cisne blanco con el, pero eso si, mis ojos solo son para él.
    Besos :)

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  3. Gente que llega y te cambia, para bien o para mal.
    Habrá que aprender a ver el lado bonito del cisne negro.

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  4. Simplemente genial, como siempre.

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  5. Cuando alguien llega a tu vida va a producir un cambio en tu vida, ya sea bueno o malo, lo importante es que tú sepas valorarlo y aprovecharlo :)

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