Soñaba con un castillo y un
príncipe azul que le diera las buenas noches con un suave beso en los labios en
lugar de los bruscos mordiscos que recibía para llegar a fin de mes.
Vendió a su alma al diablo por
un par de noches de pasión que al fin y al cabo siempre serían noches sin amor.
Lloraba, lloraba en seco y
callado cada noche entre las sábanas cómplices y testigo de lo que ocurría en
esa habitación oscura y sin luz. Lloraba porque veía que la vida era corta y
que los sueños, tal y como recitaba el personaje creado por Calderón de la
Barca, sueños son.
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Me has llegado al corazón (de nuevo).
ResponderEliminarEstoy completamente segura de que el sexo sin amor te deja vacía y con ganas de ducharte a todas horas, de llorar, de olvidar.
Qué razón llevas en la parte final: los sueños, sueños son.
Besos :))
Creo que esta princesa está muy muy perdida. Se ilusionó con cuentos de hadas sin darse cuenta que al final son solo eso, cuentos. ¿Los sueños, sueños son? Calderón tuvo que seguir el verso, no dejarlo a medias. Porque vale que los sueños, sueños son, pero cualquier sueño puede hacerse realidad si tenemos el coraje de perseguirlos (lo decía curiosamente Disney).
ResponderEliminarBesos grandes para ti :)
Los sueños pueden ser solo eso, pero no cuesta nada tenerlos y fantasear con ellos. Aunque sean muy dificiles de cumplir, para todos hay una pequeña esperanza. (incluso para ella)
ResponderEliminarBello relato.
Besos-
Cuando uno/a se da cuenta de que la vida es corta, no tiene que ponerse a llorar, al menos, no durante demasiado tiempo. Tiene que venirse arriba, romper sus propios esquemas y sorprender a todo el mundo, y en especial, a uno/a mismo/a.
ResponderEliminar(crêpes
rellenos de
Nutella)
pero se pueden hacer realidad, los sueños, digo.
ResponderEliminar(aish la foto del blog, creo que me he enamorado *.*)
Una vez, alguien me dijo que a veces es mejor que los sueños sigan siendo sueños porque eso es lo que los hace bellos y mágicos. Todo lo que se hace real, pierde la magia y se vuelve frío e imperfecto.
ResponderEliminarAun así, el soñar, el tener esos sueños que nos llenan el alma y la esperanza de que algún día se cumplan, es lo que hace que la vida sea hermosa. Hace que queramos vivir. Llorar nunca es la solución, aunque a veces lo necesitemos para aclarar los ojos y ver mejor el camino.
Desde mi opinión, hay sueños que sí se cumplen y el ser princesa, la princesa de alguien, puede ser uno de ellos. Solo hay que esperar al príncipe correcto.
Precioso.
(miaus de chocolate y galletas)
Pequeña princesita, sal de tu oscuro rincón de sábanas y desamor y busca tu gran castillo. Porque, algún día, las cosas serán mucho mejor (pero tienes que seguir luchando).
ResponderEliminar*abrazo de ánimo*
Los sueños son sueños si queremos que eso sean. Con esperanza y fuerza, los podemos convertir en realidad. Eso depende de uno mismo.
ResponderEliminarLinda entrada :)
Besos agridulces♥