La fiesta ya había acabado, todo quedaba desordenado, pero no había ganas de colocarlo y limpiarlo ahora. Era muy tarde. La una de la madrugada. Noah estaba un poco más animada, la fiesta había sido genial y los regalos también. Se acordó de algo que le dijo sua miga poco antes de marchar. <
Noah le hizo caso y cogió la cadena para colgársela. Apagó las luces y cerró los ojos.
“Minutos después. Otro mundo”
El paisaje era espectacular, soñador y precioso. El campo era blanco como la nieve, mas la temperatura era perfecta. Ni frío ni calor. El cielo de color púrpura le daba un toque mágico. Los alrededores eran igual de espectaculares. Calles y más calles, empedradas y con edificios muy variados. Unos grandes, otros altos, bajos, pequeños, alargados… Había de todos los tipos posibles, pero la mayoría eran muy altos y de un material que parecía cristal.
Noah había aparecido allí, de repente, no sabía como lo había hecho, pero pensaba que era un sueño. Todos la miraban raro. Ella era diferente, tanto para ellos como para ella misma. Su aspecto había cambiado: ya no vestía el pijama que llevaba antes puesto, ni ninguna de las ropas que ella tenía en su armario. Calzaba una especie de bailarinas con cordones que se enrollaban alrededor de sus piernas. Eran de color púrpura, como el cielo. Llevaba las piernas al descubierto, pues en vez de llevar un pantalón, vestía una falda de colores muy claros, algunos incluso translúcidos. De parte de arriba, llevaba un top, que dejaba ver su ombligo. A esa altura, colgaba la llave que le había regalado Nati. Su pelo, rubio albino como siempre, estaba peinado de una manera muy rara. Eran como dos coletas, medio sueltas por arriba y atadas, en vez de con una goma, con cuero. Similaba ser una elfa.
– Bienvenida, Noah.- Ella despertó de su asombro y le miró a la cara a ese que le había hablado.- Estás en Lúminic.
– ¿Qué? ¿Quién eres?
– ¿Aún no te diste cuenta?- Otra persona, más conocida para Noah salió de detrás del hombre.
– ¿¡Nati!?
– Hola.- Noah no sabía que pensar. Era verdad que la llave provocaba sueños de lo más bonitos.
– ¿Qu-qué es esto?
– Lúminic. La capital del reino de la luz.
– Sí, y yo soy la reina, ¿no?
– No, la reina no, la princesa, heredera al trono.
– Nati, deja la broma. ¿Qué es esto?
– Princesa, si no se lo cree venga.- Él le guiño un ojo. Ahora Noah ya sabía quién era. Hugo, el hermano de su amiga.

Vaya, habrá que ver si es solo un sueño :)
ResponderEliminarUn beso!
Oh, qué soñador, parece de cuento de irse a la cama cuando era pequeña ^^ un besote tia (:
ResponderEliminarJo, parece Narnia! XD que guay! haber si es solo un sueño o es la realidad :)
ResponderEliminarBesitos!
Respondiendo a tu comentario, si, creo que allí hay internet, intentaré escribir algo cada día, pero si no lo consigo, un resumen a la vuelta :S Eso si, algún post entre el 4 y el 24 seguro que habrá ;D
Besitos!